«Ya pedí una orden de arresto y no pasó nada»
Es la experiencia más común, y no significa que el cobro no sirva: significa que el apremio por sí solo rara vez alcanza. Lo que mueve el dinero son las retenciones — sueldo, impuestos, fondos previsionales — y esas hay que pedirlas bien, con la deuda liquidada y en el orden correcto. Eso es lo que hacemos.