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Aumento y reajuste · 100% online

La pensión se fijó hace años. Tus hijos no cuestan lo mismo.

Un monto fijado cuando tu hijo tenía tres años no cubre lo que cuesta a los doce. Si cambiaron sus necesidades o cambiaron los ingresos de él, la pensión se puede revisar — y también reajustar para que no se la coma la inflación.

Cuándo conviene pedirlo

Cambiaron las necesidades de tus hijos

Entraron al colegio, aparecieron gastos de salud, terapias o transporte. El tribunal pondera lo que necesitan hoy, no lo que necesitaban cuando se fijó el monto.

Él está ganando más

Cambió de trabajo, lo ascendieron o su nivel de vida no calza con lo que declara. La capacidad económica se acredita y se puede oficiar a instituciones para conocerla.

El monto quedó en pesos y no se reajusta

Si la pensión no quedó expresada en una unidad reajustable, cada año vale menos. Eso se corrige y queda amarrado hacia adelante.

Preguntas frecuentes

¿Puede terminar bajándome la pensión?

Al pedir revisión, él puede pedir rebaja en respuesta: es un riesgo real y honesto que hay que evaluar antes de mover nada. Por eso en la evaluación miramos primero si tu caso conviene — y si no conviene, te decimos que no lo hagas.

¿Necesito que él esté de acuerdo?

No, pero sí hay que intentar la mediación: la ley la exige antes de demandar un aumento, igual que para fijar la pensión por primera vez. Los citan a los dos, con un mediador dirigiendo. Si él no llega o no hay acuerdo, la mediación se da por frustrada y decide el juez. No tienes que convencerlo tú.

¿Y si además me debe pensiones atrasadas?

Son dos cosas distintas y se pueden llevar juntas: el aumento mira hacia adelante, el cobro mira lo que ya te deben. En la evaluación vemos si conviene hacer las dos.

¿Hace cuánto se fijó tu pensión?

Cuéntanos tu caso y te decimos si conviene pedir el aumento, cuánto podrías esperar y qué riesgos tiene en tu situación concreta.